Dinero en la era digital

Escrito el 05/01/2021
Fabio Panetta, miembro del Comité Ejecutivo del BCE


Nota: En la entrada de blog de Banco Central Europeo:Fabio Panetta, miembro del Comité Ejecutivo del BCE plasma un articulo  sobre "El dinero en la era digital"que hoy compartimos con ustedes dada a la relevancia del mismo teniendo en cuenta las circustancias que vivimos.

Desde los tiempos de la antigua Grecia, el dinero ha sido prácticamente sinónimo de efectivo: las monedas y los billetes de banco posteriores han proporcionado a las personas un medio de pago eficiente y ampliamente aceptado para sus transacciones diarias.

Sin embargo, en los últimos años, la revolución digital ha llevado a las personas a cambiar significativamente sus hábitos de pago: tocar una tarjeta, deslizar un teléfono o usar un reloj inteligente para pagar es cada vez más común.

Un nuevo estudio sobre las actitudes de pago de los consumidores de la zona del euro (SPACE) realizado por el Banco Central Europeo y los bancos centrales nacionales revela que casi la mitad de los adultos de la zona del euro prefieren pagar digitalmente, y esta tendencia parece haberse acelerado aún más durante el pandemia de coronavirus (COVID-19). Si bien el efectivo sigue siendo el medio de pago más utilizado para las transacciones en persona, su participación está disminuyendo. Para compras remotas, las tarjetas y los pagos electrónicos son las soluciones preferidas. Y los débitos directos o transferencias de crédito son la forma más común de pagar facturas.

Esta evidencia contrastante sugiere que ninguno de los medios de pago actualmente disponibles satisface todas las necesidades de los consumidores. Esto subraya la importancia de seguir dando a las personas la posibilidad de elegir cómo pagar, sin comprometer sus expectativas de pagos rápidos, seguros, de bajo costo y fáciles de usar. De hecho, el dinero en efectivo y el dinero digital pueden considerarse mutuamente complementarios: su coexistencia ofrece más opciones y un acceso más fácil a formas sencillas de pago para todos los grupos de la sociedad, lo que garantiza un alto grado de inclusión y resiliencia en los pagos.

El dinero digital va de la mano con la digitalización de la economía: apoya el crecimiento del comercio electrónico y los estilos de vida conectados, y satisface la demanda de las personas de inmediatez y una integración perfecta entre los pagos y los servicios digitales.

Pero incluso si los pagos digitales están diseñados para ser lo más sólidos posible, siguen siendo vulnerables a interrupciones, como cortes de energía, amenazas cibernéticas y fallas técnicas. En tales situaciones, el efectivo puede respaldar la resiliencia en los pagos: debido a sus características únicas, proporciona un respaldo crucial y un depósito confiable de valor. Nuestra encuesta de pagos muestra que el 34% de los ciudadanos de la zona del euro mantienen reservas de efectivo adicionales en casa por razones de precaución.

El efectivo también está incluido. Una preocupación particular con los pagos digitales es que, si se convierten en la norma, los ciudadanos que no pueden o no quieren, por ejemplo, por razones de privacidad, utilizar estos servicios corren el riesgo de ser excluidos de la economía. Nuestra encuesta de pagos revela que ciudadanos de todas las edades, todos los niveles educativos y todos los grupos de ingresos utilizan regularmente el efectivo. Además, el efectivo es fundamental para garantizar la inclusión de ciudadanos socialmente vulnerables que pueden no tener cuentas bancarias o que carecen de las habilidades digitales necesarias. Esto destaca la necesidad de mantener el buen funcionamiento del ciclo del efectivo, incluido el fácil acceso al efectivo y una amplia aceptación del efectivo en los puntos de venta. Por tanto, mantenemos el firme compromiso de garantizar que el efectivo siga estando ampliamente disponible y aceptado en toda la zona del euro.

Al mismo tiempo, a medida que los consumidores y el dinero privado se vuelven digitales, el dinero soberano también debe reinventarse para que el bien público que ofrece permanezca completamente disponible en la era digital. Por lo tanto, debemos estar preparados para emitir un equivalente digital a los billetes, en caso de que surja la necesidad. Un euro digital complementaría el efectivo: juntos ofrecerían acceso a formas de pago sencillas y gratuitas. También se diseñaría un euro digital para que sea interoperable con soluciones de pago privadas, facilitando la provisión de soluciones paneuropeas y servicios adicionales a los consumidores. Y la protección de la privacidad será una prioridad clave, para que el euro digital pueda ayudar a mantener la confianza en los pagos en la era digital. Para comprender mejor las necesidades y preocupaciones de los usuarios finales, invitamos a todos a recibir comentarios como parte de nuestra consulta pública en curso sobre un euro digital.

La digitalización tiene el potencial de revolucionar los pagos. Sin embargo, es importante que los hogares y las empresas europeas aún tengan opciones. Por lo tanto, estamos trabajando para garantizar que una opción pública, simple, gratuita y segura permanezca disponible en todas las circunstancias.