Acciones conjuntas para ganar la guerra

Acciones conjuntas para ganar la guerra

Colombiano.me


El secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, hizo un llamado para que los gobiernos pongan en marcha acciones coordinadas para combatir las amenazas sanitarias, económicas y sociales consecuencia de la pandemia de coronavirus (COVID-19). En sus declaraciones anunció que la OCDE canalizará sus esfuerzos para dar apoyo inmediato a los responsables de la formulación de políticas en su búsqueda de soluciones a la crisis, y lanzó una plataforma en línea que proporcionará información oportuna y exhaustiva. 


Para  aportar  los  recursos  necesarios  que  permitan  abordar  la emergencia inmediata de  salud  pública, amortiguar la sacudida económica y trazar el camino hacia la recuperación, la OCDE hace un llamado a realizar un esfuerzo sustancial, creíble y coordinado internacionalmente con cuatro vertientes::

1.  Los gobiernos deberían garantizar una mayor cooperación internacional a la hora de abordarestedesafío sanitario. La coordinación que se está llevando a cabo en el ámbito científico es admirable,pero debe complementarse con medidas para garantizar que las vacunas y tratamientos, una vez desarrollados  y  fabricados,  lleguen a las  personas  lo  más  rápido  posible. Si  se  hubiera desarrollado una vacuna contrael SARS-CoV-1 en su momento, se habría acelerado el desarrollo de  otra  para  el  brote  actual,  dado  que  las  semejanzas  entre  ambos  virus  llegan  al  80%.

Actualmente, los organismos reguladores (la FDA en Estados Unidos, o la Agencia Europea deMedicamentos, entre otros) deberían trabajar juntos para eliminar los obstáculos normativos paralas vacunas y los tratamientos.

2.  Los gobiernos deberían impulsar políticas de manera conjunta, en lugar de abordarlas de forma descoordinada. Deberían proporcionar un colchón financiero inmediato para que las economías amortigüen  el  impacto  negativo  y acelerar la  recuperación. Lo  anterior  comprende  inversiones inmediatas en:

a. Sanidad: pruebas exhaustivas; tratamientos para todos los pacientes, con independenciade que estén asegurados o no; apoyo a los trabajadores sanitarios; reincorporación delos sanitarios jubilados, protegiendo al mismo tiempo a los grupos de alto riesgo; mejorarel suministrode mascarillas, unidades de cuidados intensivos y respiradores, entre otros;


b. Personas:  planes  de  empleo  a  corto  plazo,  menos  requisitos  para  beneficiarse  de  laprestación por desempleo, ayudas directas a los trabajadores autónomos y apoyo a losmás vulnerables;

c. Empresas: aplazamiento de los pagos de tasas e impuestos; reducciones o moratoriastemporales del IVA; mayores oportunidades definanciación mediante líneas de crédito oavales  públicos  y  paquetes  de  medidas  especiales  para pymes,  especialmente  en  lossectores del turismo y los servicios.

Cuando  se  haya  superado  el  punto  álgido  de  la  crisis,  se  debería  priorizar  un  programa  de inversiones planificado adecuadamente —coordinado entre los países—que se centre sobre todo en la investigación y el desarrollode las infraestructurasen el sectorde la salud.

3. Los bancos centrales ya han puesto en marcha acciones ambiciosas para sostener la economía,pero  la  regulación  y  supervisión  financiera  es  otra  área  donde  la  coordinación  podría  generarmejores  resultados.  La  perturbación  económica  provocada  por  la  crisis del COVID-19  estádañando  el  funcionamiento  de  los  mercados  financieros,  los  resultados  de  los  bancos  y  los balances. Un enfoque coordinado a la hora de supervisar, diagnosticar tensiones emergentes yadoptar medidas reguladoras arrojaría unos resultados mucho más positivos que un conjunto derespuestas incoherentes y fragmentadas.

4.Por  último,  hoy  más  que  nunca,  es  crucial  aportar  todos los  medios y  elementos que  sean necesarios para restablecer la confianza pública. Aunque la clave reside en controlar el brote delvirus, el abordar los factores que estaban minando la confianza incluso antes de la aparición delCOVID-19 también ayudaría, incluyendo la retirada de las restricciones al comercio. La respuesta de la OCDE a esta crisisserá contundente y plural. Como punto de partida hoy ponemos en marcha una plataforma que suministrará información oportuna y exhaustiva sobre las  políticas que  se  adopten  en países  de  todo  el  mundo para  responder  a  esta  situación, acompañadas en  algunos  casos  de asesoramiento  de  la  OCDE. También  publicaremos  una serie de notas sobre políticas centradas en diversas áreas relacionadas con la crisis del COVID-19:  vacunas,  impuestos,  educación,  pymes,etc.  De  este  modo,  esperamos  ayudar  a  los gobiernos a intercambiar aprendizajes en tiempo real, facilitar la coordinación y contribuir a las acciones internacionales necesarias para afrontar este ingente desafío colectivo. En nuestro mundo globalizado, los problemas ya no pueden abordarse desde el interior de las fronteras nacionales, ya sea un virus, el comercio, las migraciones, los daños medioambientales o  el  terrorismo.  Las  acciones  multilaterales  generan  efectos positivos  mucho  más  rápidos  y fuertes que los que obtienen las acciones de los países que actúan en solitario. Como nos lo está demostrando el coronavirus, no hay un solo país que pueda salir de esto sin el apoyo delos demás.
Necesitamos liderazgo, conocimiento y un nivel de ambición similar al del Plan Marshall, por el que se creó la OCDE, y una visión como la que inspiró el New Deal, pero a escala planetaria. Con  serenidad,  disciplina  individual  y  colectiva,  un  sentimiento profundo de  solidaridad y  un propósito compartido podremos superar estas circunstancias inesperadas y complejas.