Retos de Colombia en política exterior

Desafíos de Colombia en política exterior

Escrito el 29/08/2018
Ivan Libreros


REFERENCIA HISTORICA

Las relaciones Internacionales de Colombia con los Estados Unidos Américas han estado signadas por la Imposición y Subordinación en el devenir histórico de la vida Republicana y ellas han virado según lo virajes geoestratégicos que ha reasumido Estados Unidos, los más recientes después de la Segunda Guerra mundial y la etapa de la denominada guerra fría y recientemente la irrupción de la potencia China y su alianza con los Rusos y los denominados G-7 y G12- y a la prevalencia de un nuevo orden económico y por ende relaciones y acuerdos como tratados muy diversos, el surgimiento de organizaciones en el orbe mundial y bloques económicos y de seguridad hemiferica.

 

PARADIGMAS

En que radica el que empecemos por superar este estado del arte de las mismas relaciones internacionales; habrán condiciones para ello en este momento; ahí la suficiente conciencia en los nuevos agentes del estado y la claridad suficiente en esos factores que distorsionan; que nos postran a continuar asumiendo esta lacónica y peregrina carga; es una definición política la del nuevo jefe de gobierno del Estado Colombiano cuando anuncio que combatiríamos el incremento de los cultivos Ilícitos; Que sucede con los verdaderos factores y elementos causantes de que aún no superemos esos paradigmas, las señales que damos al mundo son las realmente corresponden. Una nación como la nuestra que no tiene marcadamente factores de desarrollo industrial y vocación productiva, producto de políticas aperturistas que desprotegieron y desestimularon la industria y producción nacional sin contar con las condiciones de beneficiar nuestra materia prima y menos el desarrollo de campos de investigación y tecnología adecuada para la generación de Riqueza. Condición para poder proyectarnos al mundo con otro enfoque y posición diferente hasta la ahora asumida. El lograr una presencia de capitales extranjeros en la industrialización pasa por fortalecer nuestra institucionalidad y brindar una adecuada organización estatal. Pero ello se estrella con la presencia del flagelo del Narcotráfico que ha permeado nuestra vida Republicana y en no menos de unos periodos históricos ha hecho de nosotros por momentos peligrar y tenernos como un estado fallido. Esto con la expresión de su capacidad de corrupción nos tienen viviendo un momento de resilencia del que pareciera no podremos salir raudamente sino asumimos los correctivos y enrumbamos nuestros pasos por la senda de ser radicales y frontales con la corrupción en todas sus formas la que esquilma al erario público, la que genera la cultura del ascenso fácil ; la que se fusiona con el poder del dinero ilícito; de las estructuras criminales y delictivas de la evasión del contrabando; esa corrupción que penetra nuestras instituciones; nuestra vida institucional, que está ligada a los grupos ilegales armados que aún subsisten, a los que reciclan las guerras como las disidencias de los procesos con las autodefensas y recientemente con el grupo armado Farc, con el ELN, convertido en el grupo armado que se nutre con los dineros de estructuras del Narcotráfico Transnacional, hacen que nuestra política Internacional y relaciones con el mundo y nuestros principal aliado tengan esta distorsión y estén aun capturada y envueltas por estos factores que nos impiden que podamos edificar y crear las bases reales de una política para nuestros connacionales en el exterior cuyo factor fundamental y primordial para haber emigrado es la falta de oportunidades y los fenómenos de violencia que conlleva lo antes expuesto,

EL NUEVO CAMINO Y EL NORTE A TOMAR

 

Debe animar y conculcar al estado y su agenda política hacia el exterior el transformar y superar estos factores. Esta debe partir por buscar las condiciones de poder afectar de manera positiva ese flujo de capital que los colombianos producen y que retornan al país, pudiendo generar un programa de desarrollo con el mismo que se convierta en un factor dinamizador de nuestra economía, que fortalezca los sectores formales y que cierre la posibilidad de fortalecer y servir a las acciones delictivas de blanqueos de capital; el contrabando; el microtrafico; esas economías subterráneas que siguen socavando nuestra democracia y que cada vez son un mayor factor desestabilizador. Las señales tienen que ser claras y de lectura evidente y publica lucha contra la CORRUPCION , con sus dos grandes estructuras delictivas y criminales. ESQUILMADORES DEL ERARIO PÚBLICO; LAVADORES DE ACTIVOS, BLANQUEADORES DE DINEROS, NARCOTRAFICANTES, CONTRABANDISTAS Y AGENTES DEL MICROTRAFICO. No podemos poner como se dice coloquialmente a cuidar el Ratón el queso porque perdemos de entrada esta lucha.

Es importante que el gobierno desarrolle en sus consulados y embajadas la más dinámica política de participación y de reconstrucción del tejido social y económico con los colombianos y a partir de estos programas que permitan reorientar esas remesas convertidas en remesas sociales se desarrolle esa política internacional de nuestra cancillería y cuerpo diplomático en el exterior para presentarnos como realmente somos y queremos que el mundo nos reconozca.

No menos importante es brindar una política multilateral con los diversos organismos al problema de los EMIGRANTES, venezolanos, que tiene a puntos de colapsar a nuestros territorios y municipios como la infraestructura de servicios por su flujo permanente, en condiciones precarias, que a los países vecinos también los impacta y genera conflictividad en las zonas de tránsito.